Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 5 de mayo de 2026.— La sequía persistente en Yucatán mantiene en situación crítica a los productores agrícolas, quienes se han visto obligados a postergar el inicio de sus siembras ante la falta de lluvias generalizadas en el estado.
Esperan lluvias constantes
Aunque existían expectativas de precipitaciones en los últimos días, éstas no se presentaron de manera amplia, lo que generó incertidumbre entre campesinos que dependen del temporal para iniciar sus ciclos productivos.
La Federación Agronómica de Yucatán advirtió que, bajo el actual escenario de cambio climático, los ciclos naturales se han vuelto impredecibles, por lo que sembrar sin humedad suficiente en la tierra representa un riesgo financiero para las familias rurales.
No basta una lluvia aislada
El presidente de la Federación, Francisco Martín Gamboa Suárez, señaló que el sector ya no puede tomar decisiones con base en calendarios tradicionales, debido a que la realidad ambiental modificó los tiempos del campo.
Explicó que la estrategia actual consiste en esperar una secuencia de lluvias constantes, y no solo un evento aislado, pues el calor extremo dejó los suelos en condiciones de aridez.
“Sembrar en este momento, sin la garantía de un temporal establecido, representaría un golpe financiero devastador para las familias rurales que ya lidian con los altos costos de los insumos”, apuntó.
Suben alimentos
El líder agronómico señaló que la parálisis productiva ya comienza a sentirse en los mercados y en la economía de los consumidores, principalmente por la menor oferta de productos básicos como limón y tomate.
Indicó que las temperaturas sofocantes, con sensaciones térmicas cercanas a los 47 grados, han reducido la disponibilidad de cosechas locales y presionado los precios.
Actualmente, subrayó, la escasez elevó el costo de la caja de tomate local hasta los mil 800 pesos, cifra que refleja el impacto de una crisis climática que golpea desde el surco hasta la mesa de los yucatecos.






















