CIUDAD DE MÉXICO, a 2 de junio de 2026.— Junio comenzó con un escenario meteorológico que mantiene bajo vigilancia a gran parte del país. Un temporal de lluvias que se extenderá durante varios días provocará precipitaciones intensas, tormentas eléctricas, posibles inundaciones y crecida de ríos en diversas regiones de México, particularmente en el sureste, donde se esperan los mayores acumulados de agua.
El fenómeno es impulsado por la interacción de una circulación ciclónica en niveles medios y altos de la atmósfera, la aproximación de la onda tropical número 4 y condiciones de inestabilidad atmosférica que favorecen la formación constante de nubes de tormenta sobre amplias zonas del territorio nacional.
Aunque el foco principal del temporal se ubica en el oriente y sureste del país, sus efectos alcanzarán también entidades del centro, occidente y algunas regiones del norte, donde se prevén lluvias de diversa intensidad durante gran parte de la semana.
Los estados que enfrentarán las precipitaciones más severas son Puebla, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Campeche y Yucatán, donde podrían registrarse acumulados de entre 75 y 150 milímetros en lapsos relativamente cortos. En Quintana Roo, Tabasco, Tlaxcala, Guerrero, Estado de México, Jalisco y Michoacán también se esperan lluvias importantes que podrían generar complicaciones en zonas urbanas y rurales.
No sólo es lluvia; también crecen los riesgos
Las autoridades meteorológicas advirtieron que el principal peligro no radica únicamente en la cantidad de agua que caerá, sino en las afectaciones asociadas.
Las lluvias previstas podrían ocasionar incremento en los niveles de ríos, arroyos y cuerpos de agua, así como deslaves en zonas montañosas, inundaciones repentinas, encharcamientos severos y reducción de visibilidad en carreteras. En ciudades con problemas históricos de drenaje, existe además el riesgo de anegaciones que compliquen la movilidad y afecten viviendas o negocios.
Las tormentas podrían estar acompañadas de descargas eléctricas, rachas de viento y caída de granizo en algunas regiones. Incluso se prevén ráfagas que podrían derribar ramas, árboles y anuncios espectaculares.
Para millones de personas, el temporal podría traducirse en trayectos más largos al trabajo, retrasos en el transporte, calles inundadas y dificultades para realizar actividades cotidianas, especialmente durante las tardes y noches, cuando se espera la mayor intensidad de las lluvias.
El temporal permanecerá durante varios días
Los pronósticos indican que las precipitaciones continuarán al menos hasta el viernes, manteniendo condiciones favorables para tormentas en buena parte del territorio nacional. Entre miércoles y viernes seguirán registrándose lluvias intensas en Puebla, Veracruz, Oaxaca y Chiapas, mientras que Campeche, Yucatán y Quintana Roo continuarán bajo influencia directa del temporal.
Además, existe vigilancia sobre una posible zona de baja presión que podría formarse al sur de las costas de Oaxaca y Guerrero hacia finales de la semana. Aunque todavía no representa un ciclón tropical, su evolución podría incrementar la humedad disponible y reforzar las lluvias en el sur y sureste del país.
Paradójicamente, mientras una parte de México enfrentará jornadas marcadas por tormentas y calles anegadas, en estados del norte y noroeste continuarán registrándose temperaturas superiores a los 40 grados Celsius.
Ante este panorama, las autoridades recomiendan mantenerse atentos a los avisos oficiales, evitar cruzar corrientes de agua, conducir con precaución durante tormentas y resguardar documentos y objetos importantes en zonas susceptibles a inundaciones.
El temporal coincide con el arranque de una etapa más activa de la temporada de lluvias y ciclones tropicales de 2026, por lo que especialistas consideran que las próximas semanas podrían mantener un patrón de precipitaciones frecuentes en buena parte del país.













