Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 4 de mayo de 2026.- El panorama para la ganadería en Yucatán tomó un nuevo impulso con la puesta en marcha de una estrategia estatal que busca transformar la productividad desde el interior de las unidades pecuarias, para fortalecer la competitividad del sector en los mercados foráneos.
A través de la Secretaría de Desarrollo Rural, el Gobierno del Estado activó el Programa de Mejoramiento Genético y Repoblamiento Ganadero, una iniciativa diseñada para fortalecer el hato local y garantizar que las familias productoras tengan las herramientas necesarias para competir en un mercado cada vez más exigente.
El secretario de Desarrollo Rural de Yucatán, Edgardo Medina Rodríguez, señaló que esta estrategia además de la entrega de recursos propone un modelo de crecimiento sostenible para los municipios del interior, centrando el beneficio directo en los productores de pequeña y mediana escala para fomentar una cultura de excelencia en la crianza de bovinos.
El esquema operativo, indicó, se articula mediante incentivos económicos que permiten tanto la adquisición de nuevos ejemplares como el rescate de los ya existentes.
Para la compra de vientres bovinos cárnicos o de doble propósito, explicó, se dispuso un estímulo de nueve mil pesos por animal, permitiendo a los beneficiarios sumar hasta seis ejemplares anuales a sus unidades de trabajo.

Apoyos directos buscan fortalecer el hato
El funcionario estatal afirmó que los requisitos son estrictos en cuanto a la calidad, exigiendo un peso mínimo de 350 kilogramos y una edad máxima de tres años, además de un compromiso de permanencia obligatoria en el predio del productor para asegurar que la inversión se consolide en la región.
La vertiente de rescate, expuso, otorga cinco mil pesos por ejemplar, con un límite de 10 animales por año para cada ganadero.
En este caso, afirmó, la transparencia y el compromiso son fundamentales, pues los interesados deben acreditar que sus animales están registrados en el Padrón Ganadero Nacional y asegurar que permanecerán en su unidad productiva por un periodo no menor a cinco años.
Esta visión a largo plazo, sostuvo, garantiza que el apoyo estatal rinda frutos reales en la economía local, evitando que los vientres productivos salgan de las unidades familiares por falta de liquidez.
“El impacto de estas acciones ya se percibe en municipios como Sucilá, donde las familias ven en estos recursos una oportunidad de reinversión y un alivio a las presiones financieras del sector”, acentuó Medina Rodríguez.
Para quienes levantaron sus hatos desde cero, refirió, este respaldo financiero se traduce en la posibilidad de expandir su patrimonio y asegurar el sustento familiar de manera más estable.
La administración estatal subrayó que esta política pública es una pieza clave para asegurar la estabilidad del sector primario, facilitando el acceso a mejor genética y proyectando al campo yucateco con mayor fuerza hacia el futuro.





















