LOS MOCHIS, Sin., a 1 de junio de 2026.— El emblemático delfín conocido como “Pechocho”, uno de los símbolos más reconocidos de la Bahía de Topolobampo, se ha convertido en la imagen de una movilización ciudadana que busca frenar la construcción de una planta de amoniaco en el norte de Sinaloa.
Durante los últimos días, dos peticiones difundidas en la plataforma Change.org han recabado miles de firmas de ciudadanos que expresan preocupación por posibles impactos ambientales asociados al proyecto industrial que se desarrolla en la zona de Topolobampo y la Bahía de Ohuira.
Una de las campañas solicita cancelar una planta de fertilizantes asociada al grupo empresarial Proman y advierte sobre posibles afectaciones a especies marinas, entre ellas delfines, tortugas y ballenas que visitan la región. Los promoventes sostienen que la operación del complejo podría modificar las condiciones del ecosistema marino debido al uso de agua de mar en sus procesos industriales.
La segunda petición, enfocada en detener la planta de amoniaco de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), expone preocupaciones relacionadas con la seguridad, la pesca, el turismo y la conservación ambiental de la Bahía de Ohuira. Sus impulsores señalan que la zona posee relevancia ecológica y económica para numerosas familias de la región.
A las campañas difundidas en Change.org se suma una tercera petición titulada “Salvemos la Bahía de Ohuira” (Hands Off! Save the Bay of Ohuira), promovida por opositores al proyecto, en la que se solicita la cancelación de permisos y la suspensión del financiamiento de la planta de amoniaco. Los impulsores sostienen al igual que en las otras peticiones que la obra podría generar impactos ambientales, culturales y sociales en la Bahía de Ohuira y en comunidades indígenas Yoreme de la región.
Pechocho impulsa la conversación en redes
El tema cobró fuerza en redes sociales después de que usuarios retomaran la historia de “Pechocho”, un delfín nariz de botella ampliamente conocido entre habitantes y visitantes de la bahía por su frecuente acercamiento a embarcaciones turísticas.
La usuaria Ari, identificada en la red social X como @SoyOtraAriana, difundió una publicación en la que llamó a respaldar la petición para detener la planta de amoniaco GPO en Topolobampo y proteger al mamífero marino. En su mensaje expresó preocupación por los posibles impactos que, a su juicio, podría tener el proyecto sobre la biodiversidad local y sobre comunidades indígenas Yoreme-Mayo que han manifestado oposición a la obra.
La publicación retoma además diversos argumentos difundidos por grupos y ciudadanos que se oponen al proyecto respecto a posibles efectos ambientales y sociales asociados a la construcción de la planta.
Hasta el momento, las campañas continúan recabando adhesiones de ciudadanos que solicitan revisar los alcances ambientales del proyecto y garantizar la protección de los ecosistemas de la Bahía de Ohuira.
Por su parte, los promotores del proyecto han argumentado que la planta permitirá incrementar la producción nacional de amoniaco para la elaboración de fertilizantes y han defendido la continuidad de la obra.













