Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc, a 15 de mayo de 2926 .- Con una agenda enfocada en la modernización de la infraestructura, la seguridad en las carreteras y el control de precios de la canasta básica se reunieron por primera vez las Centrales de Abasto de la Zona Peninsular.
En encuentro, organizado por la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto A.C. (Conacca), se planteó la importancia de unificar criterios para revisar la gestión institucional ante dependencias del Gobierno Federal, específicamente la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y la Secretaría de Economía, con el objetivo central de encontrar soluciones conjuntas al fenómeno de la inseguridad que golpea el traslado de mercancías y frena las operaciones cotidianas de estos puntos de venta.
En el marco del encuentro, Miguel Ángel Farías Fernández, presidente nacional de Conacca, destacó que la inseguridad sigue siendo una preocupación nacional que impacta directamente en la distribución de alimentos.
Por ello, llamó la participación conjunta entre los distintos niveles de gobierno y los sectores productivos para blindar las rutas carreteras, y disminuir los problemas que se tienen derivados de la inseguridad.
Recordó el papel crítico que juegan estos complejos en la economía y la mesa de las familias mexicanas, revelando que aproximadamente el 80% de la producción agrícola nacional transita por las centrales de abasto.

Admitió que el sector enfrenta un panorama complejo debido al severo rezago en infraestructura que presentan muchas de las centrales del país a causa de su antigüedad.
Ante este panorama el organismo nacional ya analiza e impulsa la creación de nuevos esquemas de financiamiento que permitan su pronta modernización y optimización operativa.
En esta importante cumbre regional participaron los dirigentes de los principales centros de distribución del sur-sureste del país, contando con la participación activa de los representantes de Minatitlán, Veracruz; Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Villahermosa, Tabasco; Cancún, Quintana Roo; Oaxaca, Oaxaca, y de Mérida, Yucatán, que fue la sede.
Miguel Ángel Farías resaltó que la elección de la capital yucateca como sede responde al peso estratégico que tiene la región peninsular dentro del mapa comercial de México, lo que obliga a las dirigencias a conocer de primera mano las problemáticas que aquejan a los productores y comerciantes locales.






















