Por Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yuc., 11 de mayo de 2026.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán emitió un aviso preventivo sobre los riesgos de la onicofagia, hábito de morderse las uñas que, advirtió, no debe considerarse solo un problema estético, sino una práctica que puede convertirse en un foco de transmisión de bacterias, virus y hongos.
Riesgo de infecciones y lesiones
El doctor Julio Francisco Hernández Carrillo, coordinador de Atención en Primer Nivel, explicó que este hábito facilita la entrada de patógenos al organismo, lo que incrementa la probabilidad de padecer infecciones, lesiones en la piel y daños en los tejidos que rodean la uña.
Además, señaló que la onicofagia puede provocar problemas dentales y mandibulares, desgaste del esmalte, posibles alteraciones en la estructura de la mandíbula, trastornos gastrointestinales por la ingesta de microorganismos presentes en las manos, así como deformidad permanente y cambios irreversibles en el crecimiento de las uñas.
Estrés y ansiedad, entre las principales causas
Hernández Carrillo indicó que, aunque las causas pueden variar, la onicofagia está estrechamente relacionada con factores emocionales como el estrés, la ansiedad, el nerviosismo y el trastorno obsesivo compulsivo.
Aunque este hábito es más común en menores de 7 a 10 años y adolescentes, también puede persistir en una parte considerable de la población adulta. Por ello, pidió atenderlo cuando ya no pueda controlarse, pues en esos casos puede tratarse de una compulsión que requiere apoyo especializado para evitar lesiones graves.
Recomendaciones del IMSS Yucatán
El especialista recomendó mantener una higiene estricta, reforzar el lavado de manos para reducir la carga de microorganismos, identificar las situaciones de estrés que detonan el impulso de morderse las uñas y buscar terapia psicológica cuando sea necesario.
En el caso de niñas y niños, pidió evitar castigos, regaños o burlas, ya que la vergüenza puede aumentar el estrés y empeorar el hábito. En su lugar, recomendó explicar el problema con paciencia, sin alarmismos, retirar la mano de la boca y sustituir la conducta con actividades que mantengan ocupados la mente y el cuerpo.






















